Hebe: “los jueces, que son grandes cómplices, no perdonan a los milicos: se perdonan ellos mismos”

Las Madres de Plaza de Mayo realizaron una jornada de lucha. Por la mañana repudiaron la “reconciliación” de la Iglesia Católica a través de una acción relámpago en la que colgaron una bandera en la sede del Episcopado con la leyenda “Ni olvido ni perdón ni reconciliación. 1000 años de prisión”. Siete Madres se sentaron debajo del cartel en señal de protesta y repudio.

Por la tarde, acompañada por miles de personas, realizaron su marcha número 2038 en Plaza de Mayo. Las Madres encabezaron la columna alrededor de la Pirámide con el cartel que habían colgado en la sede de la Iglesia. Luego de que Hebe de Bonafini brindara su discurso semanal, tuvo lugar una conferencia de prensa, en la propia Plaza, a cargo de los abogados Eduardo Barcesat, Carlos Rozanzki, Pablo Llonto y Juan Manuel Morente.

En sus palabras tras la numerosa movilización, Hebe expresó que quería hablar de los hijos, “los que van a pasar a la historia”. “De los López Rega, los que bombardearon la Plaza, los Rojas nadie se acuerda. Y estos de ayer de la Corte, que hicieron lo que hicieron, de la única manera que nos vamos a acordar es porque nos van a dar asco porque el pueblo no es tonto”, afirmó entre aplausos. “Tenemos que mostrar quiénes son cada uno. Las Madres desde el primer día dijimos que eran nuestros enemigos y que eran como una dictadura: trabajaron para la dictadura. Pusieron los galpones, las camionetas, mucho dinero de sus empresas. Los jueces, que son grandes cómplices, no perdonan a los milicos: se perdonan ellos mismos. Por más presentaciones que hayamos hecho las Madres, no hicieron nada para parar las torturas y desapariciones”, agregó.

En ese sentido, continuó: “Los únicos que van a pasar a la historia son Néstor y Cristina que nos dieron 12 años de felicidad. Perón y Evita pasaron a la historia. ¿Quién se acuerda de Rojas? Néstor y Cristina van a pasar a las historia con nuestros hijos. Ellos dieron la vida por esta patria. Queridos hijos, los amamos cada vez más. Los pueblos somos los que hacemos la historia. Tenemos que seguir peleando. No nos detengamos, que nada nos pare, que nada, nada nos detenga”.

Durante la conferencia de prensa, el primero en brindar su opinión fue el ex juez federal, Dr. Carlos Rozanski, quien recalcó que el día de ayer fue “un día negro para la Justicia, pero sobre todo para los Derechos Humanos”. Rozanski recordó que la Argentina forma parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que, desde su primer fallo, postula que las investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos “debe ser hecha con seriedad y no como una mera formalidad destinada al fracaso”.

Rozanski, ex juez de Cámara durante más de 25 años, hizo mención al concepto de “dilema moral” esgrimido por el Dr. Horacio Rosatti, uno de los tres supremos que votó a favor del 2×1. En su alocución, Rozanski explicó que “un dilema es una opción” y finalizó: “O se está con la moral de los derechos humanos o no se está. Y ayer se decidió no estar”.

Luego, fue el turno de Juan Manuel Morente, abogado de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, quien advirtió que ante esta situación debe hacerse “un análisis político que no está desvinculado del contexto histórico y social que vive en el país” y agregó que la Corte Suprema decidió “estar del otro lado” tras la “aplicación forzosa de este fallo”.

El Dr. Morente realizó un recorrido cronológico del génesis y la aplicación de la Ley 24.390, conocida como “ley del 2×1”, surgida en 1994 cuando el sistema carcelario argentino se encontraba desbordado, producto de un Estado ausente. El abogado de las Madres aseguró que estas medidas ponen de manifiesto que “es el mismo ADN de la dictadura” y agregó que “el plan económico que está hoy presente, es el mismo que estuvo en la década del ‘90 y que estuvo, también, en dictadura”. Para finalizar, pidió no olvidar quienes fueron “los legisladores que votaron los pliegos de esos dos jueces (Rosatti y Rosenkratz)” y recordó que sus designaciones estuvieron viciadas desde el principio cuando “entraron por la ventana y fueron designados por decreto presidencial”.

A continuación, el periodista y abogado de derechos humanos Pablo Llonto remarcó que el fallo de la Corte va de la mano de la política del actual gobierno: “Cuando las Madres dijeron, apenas asumió Macri, que en la Casa Rosada estaba el enemigo, muchos periodistas y mucha gente de la política salió a criticarlas. Venían con un proyecto para destruir toda la política de Derechos Humanos que el gobierno de Néstor y Cristina impulsaron y que permitió que más de 700 genocidas estén condenados y más de 2.000 procesados. Ese logro es uno de los objetivos que se pusieron. El fallo de la Corte de ayer es un instrumento para dejarlos a todos libres. Es el puñal más fuerte que hemos recibido”.

“No hay que olvidar los nombres de estos tres jueces para repudiarlos de por vida: Rosatti, Rosenkrantz y Highton. Los dos primeros son los dos jueces que quiso meter por decreto Macri y que vienen de la mano del Grupo Clarín, y Highton tiene que jubilarse por mandato constitucional y estuvo mendigando para quedarse unos años más. El gobierno de Macri negoció con ella. Highton se quiere quedar en la Corte para tener privilegios pero el único privilegio que va a tener es quedar como jueza abominable por el fallo”, agregó.

Por último, sostuvo: “El 2×1 no se va a perdonar. Vamos a hacer denuncias penales, pedidos de juicios políticos, más todas las acciones internacionales pertinentes. El gobierno piensa que nos va a hacer retroceder. ¡Minga, que vamos a retroceder! A más intentos, más acciones para que los genocidas sigan presos. Por supuesto, vamos a seguir con las acciones políticas que nos enseñaron las Madres: presencia en las calles y en la Corte para repudiar esta vergüenza. Tenemos que trabajar para que haya una Corte nacional y popular”.

El cuarto orador de la conferencia fue el abogado constitucionalista y defensor de los derechos humanos, Dr. Eduardo Barcesat, expresó su repudio al pronunciamiento de la Corte Suprema y lamentó que “profesionales del Derecho, académicos que ocupan el sitial más alto del Poder Judicial de la Nación, no puedan advertir que los tratados internacionales de Derechos Humanos incorporados a la Constitución Nacional en 1994 en condición de Ley Suprema de la Nación deben seguir frente a una norma procesal derogada para beneficiar a genocidas” y aseguró que “da vergüenza saber que se lo ha pretendido investir de un tufillo de legalidad y humanismo penal”.

Barcesat sostuvo que los crímenes de lesa humanidad “atroces y aberrantes”, deben ser juzgados “como lo dicen las convenciones de genocidio“ y agregó que “no debe haber amnistía, indulto ni de conmutación de pena y mucho menos de una norma procesal derogada”.

El abogado constitucionalista denunció que el plan del gobierno actual es “tumbar la economía, la calidad de vida, las instituciones y la Justicia” e insistió en que los tres jueces supremos que votaron a favor “deben ser llevados a juicio político por mal desempeño”. Para finalizar, Barcesat condenó el llamado a la reconciliación impulsado por el Episcopado y pidió llamar las cosas por su nombre: “Eso es encubrimiento, no es reconciliación, ni perdón, ni legalidad. Es encubrimiento”.

Como cierre, Hebe de Bonafini, volvió a dirigirse al público presente: “Habiendo padecido a los jueces y viendo cómo caracterizó cada uno de ellos el asunto, cada vez estoy más segura de que si no hay un Estado como el que nos dieron Néstor y Cristina es al pedo que hagamos cualquier otra cosa. Hay que tener un Estado como ese, con el que se condenó y fueron a la cárcel. Con los gobiernos anteriores sólo hubo impunidad. Tenemos que tener un buen gobierno, así que no nos tenemos que equivocar al votar”.

Hebe le dio la palabra, luego, al diputado nacional Andres “Cuervo” Larroque, uno de los tantos legisladores que estaban presentes en la Plaza. Con sorpresa, pero con convicción, Larroque brindó unas breves y contundentes palabras: “La oligarquía avanza todos los días contra el pueblo. No se conforma con generar pobreza y romper el sistema productivo, sino que avanza contra la historia de lucha de nuestro pueblo. Este fallo de esta Corte oligárquica nos tiene que sublevar. Con recursos jurídicos vamos a tratar de dar vuelta esta historia, pero el único camino que la historia nos muestra que transforma la realidad es la movilización popular y la presencia del pueblo haciéndose cargo de la historia”.