Solano: “estamos ante una política represiva de alto alcance”

Gabriel Solano, dirigente del Partido Obrero, expresó que “la edición dominical del diario La Nación informa que está en marcha una reforma del Código Penal para establecer penas de prisión efectiva a quienes participen de acciones relacionadas con la protesta social, que contaría con el acuerdo del pejotismo y del massismo y está inspirada en los proyectos elaborados por el kirchnerismo en el 2006 y en el 2012. Toda una política de Estado”.

“El proyecto consensuado aumenta de tres a seis años de prisión ‘la pena para el que agreda o intimide a un funcionario público y a las fuerzas de seguridad que el presten asistencia’ y se establecerá una pena de cuatro a ocho años de prisión ‘si la agresión se diera en el contexto de un piquete o se usaran armas, palos, proyectiles o material explosivo’. Las figuras son totalmente generales, alcanzando a una simple movilización por cualquier reclamo particular. La alusión a la ‘intimidación a funcionarios’ está en esa sintonía, pues toda protesta social puede ser presentada como ‘intimidatoria’, ya que persigue el propósito de que el Estado satisfaga determinadas reivindicaciones. Además se establecerán penas que subirían hasta tres años si el gobierno debe apelar a la fuerza pública para llevar adelante desalojos de la calle y hasta cuatro años si un manifestante ‘tocara con sus manos a las autoridades'”, explicó.

“Estamos ante una política represiva de alto alcance, que prácticamente impone pena de prisión efectiva a cualquier persona que participe de acciones relacionadas con la protesta social. Así, en vez de proteger a los ciudadanos, cuyos derechos son sistemáticamente violados, desde el derecho al trabajo a la vivienda, pasando por el derecho a la educación y la salud, la modificación del Código Penal blinda a los funcionarios del Estado responsable de la violación de tales derechos”.

“Esta política represiva ya ha recibido el rechazo de las organizaciones del espacio Memoria Verdad y Justicia, que ha convocado para el próximo 11 de mayo una movilización de repudio a Plaza de Mayo. Llamamos a asegurar su masividad, para derrotar este reforzamiento represivo indispensable para imponer el ajuste contra el conjunto de los trabajadores”, concluyó Solano.