Por Jorge Altamira (dirigente del PO y ex candidato a Presidente del FIT)
Hugo Moyano oficializó su muy anunciado enfrentamiento con el gobierno, pero no abrió una perspectiva política nueva. Su reclamo de que la crisis no la paguen los trabajadores contrasta con el silencio con que acogió el tarifazo, o la propuesta del Viceministro Kicilof de deducir los aumentos del mínimo no imponible de los aumentos salariales. Defendió las obras sociales, pero no dijo que la burocracia las convirtió en apéndices de la medicina privada. Tampoco reclamó el dinero retenido por el gobierno para las atenciones extraordinarias, un indicio de que aceptaría su estatización. También hizo silencio sobre los anuncios de la Presidenta de coartar el derecho al juicio civil en accidentes de trabajo. Estas limitaciones dejan abierta la puerta para negociar con el gobierno.
¿Qué defendió Moyano? Un derecho de huelga que permite que se viole, como ocurre con las conciliaciones obligatorias indefinidas, o reprimir, como a los petroleros y maestros del sur, o a los de la línea 60. Curiosamente, Moyano no tuvo palabras para apoyar la declaración de utilidad pública de la producción de papel de diario.
¿Otro Vandor? La burocracia sindical carece de la homogeneidad para convertirse en oposición política y está entrelazada con los intereses de las patronales. La defensa de Zanola demuestra que a la burocracia sólo la guía la defensa de sus intereses y privilegios materiales; la excarcelación de Zanola es un mal precedente para que se haga justicia con la patota de Pedraza, la policía y Ugofe.
La temprana crisis política que enfrenta el segundo gobierno k es el resultado de su política de ajuste, que provocará una resistencia amplia de los trabajadores, y del reforzamiento del gobierno de camarilla.
Reclamamos un plan de lucha de la CGT contra el tarifazo y el impuesto al salario, por paritarias libres, por la restitución de las asignaciones familiares y el desprocesamiento de los luchadores,y reafirmamos la necesidad de un movimiento obrero independiente del Estado.
…que entraron igual. Una corriente K con presencia en sociales, filo y -ahora- derecho dio la discusión hasta el último momento dentro de su frente de “apoyadores críticos” para participar de la votación. Finalmente, la dirección del partido con base en el oeste bonaerense resolvió apoyar la unidad K resolviendo todo debate. A pesar de esto, esta corriente acreditó su delegado pero como sólo contaban con un cartón el congreso se quedó sin la última esperanza de quorum.
Se realizaron las elecciones del claustro de graduados en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y la lista que responde a la gestión obtuvo un amplio triunfo con el 50% de los votos. El último escaño fue para “Rojo y Negro” (27%), seguido por la lista de la Izquierda (12,6%) mientras que “Indignados” cerró con el 8,5%.
La agrupación FADU Plural (713 votos) compuesta por agrupaciones peronistas, radicales e independientes -entre las que se encuentra Proyecto FADU que núclea, entre otras, a la agrupación de Amado Boudou La Nunca Menos- relegó al radicalismo de Reforma (640 votos). Más atrás quedó la izquierda con la agrupación La 1200 (275 votos). También se presentaron el GEP (206 votos) y el FGV (190 votos).
En el marco de los festejos por el aniversario número 190º de la UBA, se presentan “La Bomba de Tiempo”, la compañía de danza de Brenda Angiel y un show de mapping sobre la imponente fachada de la facultad. Gratis este sábado 12 de noviembre a las 21 y 23, en la Facultad de Derecho, Av. Figueroa Alcorta y Pueyrredón.
Con 553 votos la agrupación independiente Cambalache se alzó con la conducción del CECaP, histórico centro de estudiantes del Colegio Carlos Pellegrini. En segundo lugar quedó la Lista 39 (449 votos), seguido de cerca por el kirchnerismo -agrupado en la 26 de julio- con 398 sufragios.
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